lunes, diciembre 27

   Suelo recordar las voces de quienes me rodean. En realidad de aquellas personas a quienes aprecio.
   A veces, por las noches, oigo sus voces en mi cabeza. Dicen mi nombre, por lo general. Podría decirse que 'me llaman' pero sólo es la forma en que lo dicen, no con la intención. Puedo reconocerlas a la perfección e incluso oírlas a conciencia. 
   Puedo oír las voces de mis ambos abuelos, ya fallecidos, y me encanta; me alegra poder recordar su voz.
   Pero con respecto a esto hay algo que me molesta, me frustra, en realidad, y un poco, me preocupa: Hace más de un año que no logro memorizar la voz de Pato... 

2 comentarios:

  1. La felicidad que me dio entrar a tu blog y escuchar Blondie no tiene nombre.
    A mi me pasa algo parecido a lo de las voces. Yo me acuerdo las voces o las caras, raramente las dos cosas, salvo que sean personas con las que paso mucho tiempo o me hayan impactado mucho. A veces me frustra no acordarme de las voces, por ejemplo la de mi primer amor, es como que la tengo un poquito guardada, pero no la puedo escuchar con nitidez. Uf, paso mucho tiempo ya.

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  2. a mi también me pasa que a la noche escucho en mi cabeza las voces de personas que conozco diciendo mi nombre

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